Nokia está mejor equipada que su rival TomTom para salir de la depresión que ha hecho las adquisiciones de servicios de mapas de los dos grupos demasiado costosas. Seguir leyendo el arículo
El fabricante del dispositivo de navegación TomTom compró Tele Atlas por 2.900 millones de euros el año pasado después de una pugna con Garmin. Poco después, el principal fabricante de móviles Nokia gastó 5.300 millones de euros por Navteq.
Tanto los valores de Tele Atlas como de Navteq subieron a las nubes por aquel entonces ya que controlaban casi todo el mercado de los mapas digitales, un activo clave en un tiempo en el que los mapas están integrados en las ofertas cada vez mayores de los diferentes servicios online.
Nokia ofreció 24 veces más el valor de Navteq y TomTom terminó pagando 40 veces más por Tele Atlas.
Pero la crisis económica mundial ha frenado el vuelo de los mapas.
"La compra de Tele Atlas se basaba en unas altas expectativas de crecimiento, que se basaban a su vez en el increíble crecimiento de TomTom, la empresa estaba como loca", dijo Eric de Graaf, analista de Petercam.
Ahora que la recesión ha afectado a la demanda de nuevos coches y el aumento de los tipos de interés ha reducido el margen de maniobra financiero de TomTom, la compañía absorbida solo vale una cuarta parte del precio que se pagó por ella.
"En el futuro esta operación aparecerá en los libros de texto como el ejemplo perfecto de lo estúpida que puede ser a veces una gestión", dijo Corne van Zeijl de SNS Asset Management, que ahora posee acciones de TomTom pero que no las tenía en el momento de la compra.
Las acciones de TomTom subieron un 30 por ciento esta semana por una acuerdo en exclusiva para ofrecer el popular navegador en los iPhone.
JUEGO DE PACIENCIA
La compra de Navteq da a Nokia un bastión en el negocio de los navegadores, generando liquidez y estimulando el crecimiento, pero también es una piedra en la nueva apuesta de Nokia por los servicios de Internet, donde espera lograr ganancias con el acceso a los mapas.
El despegue de tales servicios basados en la localización es la clave para que Nokia y TomTom recuperen el dinero que gastaron en las compras.
"Probablemente tengamos que esperar otros 4-5 años antes de ver un lanzamiento significativo de estos servicios", dijo Thilo Koslowski, analista de Gartner.


